CALOR A BUEN PRECIO.

La tendencia actual en los pisos y viviendas de España es el cambio de los sistemas de climatización centralizados a los sistemas individualizados  o bien la adaptación de los sistemas centralizados para que cada vecino pague por lo que consume en climatización (ya sea calefacción o aire acondicionado). En cualquiera de los dos casos, cada uno asumirá el coste de su propio consumo y muchos se darán cuenta de que este será mucho mayor si la vivienda posee un aislamiento insuficiente o ventanas demasiado anticuadas.

Para reducir el consumo de energía en climatización (sobre todo en casas de cierta antigüedad), se puede optar por mejorar el aislamiento térmico de la propia vivienda o recurrir a otros métodos diferentes disponibles y efectivos. Estos son algunos de ellos:

Inyección de aislamiento en cámara de fachada desde la hoja exterior.

Se trata del sistema más rápido y cómodo para incrementar el aislamiento térmico de las viviendas. Consiste en la realización de una serie de perforaciones en la cara interior o exterior de la fachada a través de las cuales se inyecta con una manguera especial el aislamiento térmico. Es  muy recomendable usar fibra de celulosa frente a la más conocida espuma de poliuretano ya que es más barata, más fácil de inyectar y mucho más ecológica.

Inyección de aislamiento de fibra de celulosa.

Si se emplea este método se aconseja realizar unas fotografías termográficas (fotografías que reflejan la temperatura de los objetos) tras la inyección del aislamiento para verificar que no han quedado zonas sin cubrir ni puentes térmicos. Si el aislante ha quedado bien colocado, el color de la termografía será uniforme en todo el paño de fachada.

Aislamiento térmico interior, trasdosados.

Se trata de la solución ideal si se pretende realizar una reforma integral de la vivienda. Se compone, habitualmente, de paneles aislantes ( de celulosa, corcho, lana de roca, etc.) adosados a la fachada, que posteriormente se recubren por una capa de pladur, de madera o ladrillo para ocultarlos.

Aislamiento térmico en cámara de fachada.

Se puede realizar de dos maneras:

  1. Demoler la hoja interior de fachada y reconstruirla, incorporando el aislamiento térmico. Se trata de una alternativa compleja y requiere la intervención de un técnico (arquitecto o aparejador) para controlar la correcta ejecución. La ventaja es que no se pierden centímetros de vivienda.
  2. Trasdosar toda la hoja interior de fachada de la vivienda previa colocación del aislamiento térmico. Esta solución es más sencilla  y también más económica, pero implica sacrificar unos 7 cm de espacio a lo largo de toda la pared que se necesite aislar.

Sistema de Aislamiento Térmico Exterior (SATE).

En el caso de un edificio con problemas del aislamiento térmico generalizados o de una vivienda unifamiliar, esta es una de las mejores opciones. Se realiza por el exterior del edificio por lo que también conviene informarse sobre la existencia o no de algún tipo de normativa sobre la protección de fachada. Supone la  incorporación de paneles aislantes en toda la superficie exterior que se recubren con diferentes tipos de acabado, como un mortero monocapa o un aplacado de piedra.

Su principal ventaja es que su colocación no afecta al interior de la vivienda y que, al “envolver” toda la capa exterior del edificio, elimina la gran mayoría de puentes térmicos, si no todos. Como inconveniente,  limita el diseño exterior de fachada de los edificios y requiere de la instalación de un andamio para su colocación.

Aislar techos y suelos (evitar puentes térmicos).

Mediante paneles de fibra de celulosa bajo cubierta.
En este caso conviene consultar con un técnico para que la ejecución sea lo más completa posible. Aunque depende de cada vivienda y cada caso, suele ser muy recomendable aislar también los techos, mediante la incorporación de aislamiento térmico en el falso techo de la vivienda o reforzando el aislamiento de la cubierta (en el caso de vivienda unifamiliar).

Mediante lana de roca en falso techo.
Con frecuencia se realizan reformas de ampliación del salón incorporando la terraza, o la cocina, o  un tendedero, que son zonas que suelen carecer de aislante térmico.De ahí la necesidad de recurrir a un experto para valorar la opción más recomendable.

Otras alternativas, trasdosados directos (OSB, corcho, etc.)

Mediante corcho decorativo.
Consiste en “pegar” directamente sobre la cara interior de la vivienda un panel aislante que al mismo tiempo pueda servir como acabado o como base para el mismo (pintura, yeso, alicatado, etc.). Se aconseja recurrir a materiales aislantes por naturaleza que cuenten con cierta rigidez (de manera que no requieran un recubrimiento protector adicional). Los más recomendables son los paneles de fibras de madera (paneles OSB) o los paneles de corcho.

Mediante paneles OSB.
Estos materiales, aparte de ser aislantes naturales, pueden ser recubiertos con yeso y posteriormente pintados o no, según los gustos . El nivel de aislamiento será probablemente menor pero se trata de la solución más sencilla y barata que se puede aplicar. En cualquier caso, siempre resulta conveniente contactar con un técnico para su ejecución.

Aislar la vivienda es una decisión inteligente que se va a transformar en ahorro en consumo energético . Y su ejecución debería estar siempre supeditada a la consulta de los expertos pertinentes para garantizar que el resultado sea óptimo.  

Un artículo de Arrevol.

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